A MI PADRE
(Ese “Gran desprolijo” al decir de un hermano mío)
A veces los silencio compartidos, regados con vino y agua, me vuelven desde lejos, en el tiempo.Desde aquella casa, allá en las Piedras, donde vive aun y por suerte, mi madre.Los silencios eran contigo, padre mío, compañero de gesto adusto y tupido bigote negro, al estilo militar, cortado en la comisura de tus labios.Padre mío: ¡Que poco nos conocimos! ¡Que poco nos ayudamos en palabras!¡Que poco de lo mucho que vivimos, padre mío!¡Tan distantes en frases, en ideas y tan cercanos en silencios, en cigarrillos y en miradas de apoyo!Hoy, como casi toda mi vida, no te tengo cerca físicamente. No te puedo hablar.Solo está ese Silencio que nos conecta, eternamente. Y estas frases escritas.Y borrando imágenes construidas con opiniones ajenas, te siento vivo en mí, fuera del tiempo, en el fondo de mi Corazón.Por eso no te puedo extrañar, por que nunca te fuiste.No hay tristeza en mi, solo algo de nostalgia.Mi copa rebosa vino tinto, padre. ¡Salud!