La Guía es el Alma
(A propósito de “El Purgatorio”, de Dante)
¿Y que son los “pecados capitales” sino el reverso de las “Virtudes Cardinales”?
Es decir: el mal es la ignorancia.
Fuego que se hace luz.
Luz que quiere Trascender el tiempo
Ascenso que es retorno más algo nuevo.
Volver pues con un “YO” con mayúscula es una forma de Alquimia Celeste.
Visto desde el terrenal Paraíso, la montaña del Purgatorio es abismo, es descenso, es Remordimiento Conciente.
Y el terrenal Paraíso es base o piso de la Montaña cuya cima, en el más grande silencio, hace comulgar al Hombre con su Creador. (*)
Y sin embargo, lo verdaderamente maravilloso, es que todo ocurre dentro del Hombre mismo.
(*) Se sobreentiende que ambas montañas son simbólicas, al igual que el paraíso terrenal. La base de la montaña del purgatorio, es el techo del infierno y su cima, el paraíso terrenal. La base de la montaña celestial, es el paraíso terrenal. Así, el mundo medio, donde se expresan leyes “celestiales”, será Paraíso cuando el peregrino salga purificado de su viaje a través del purgatorio y se vuelva así “vidente” de esas leyes que rigen la Creación. Sera capaz de vivir la Belleza, la Bondad y la Sabiduría. El ascenso final hasta la cumbre Celestial, será pues una cuestión de grados de Amor Conciente que pueda realizar el iniciado. Si la mirada es en perspectiva desde la cima. Se verán círculos concéntricos que se referirán a cada “morada”. Aunque personalmente, me parece más correcto hablar de “Proceso Espiralado".
(A propósito de “El Purgatorio”, de Dante)
¿Y que son los “pecados capitales” sino el reverso de las “Virtudes Cardinales”?
Es decir: el mal es la ignorancia.
Fuego que se hace luz.
Luz que quiere Trascender el tiempo
Ascenso que es retorno más algo nuevo.
Volver pues con un “YO” con mayúscula es una forma de Alquimia Celeste.
Visto desde el terrenal Paraíso, la montaña del Purgatorio es abismo, es descenso, es Remordimiento Conciente.
Y el terrenal Paraíso es base o piso de la Montaña cuya cima, en el más grande silencio, hace comulgar al Hombre con su Creador. (*)
Y sin embargo, lo verdaderamente maravilloso, es que todo ocurre dentro del Hombre mismo.
(*) Se sobreentiende que ambas montañas son simbólicas, al igual que el paraíso terrenal. La base de la montaña del purgatorio, es el techo del infierno y su cima, el paraíso terrenal. La base de la montaña celestial, es el paraíso terrenal. Así, el mundo medio, donde se expresan leyes “celestiales”, será Paraíso cuando el peregrino salga purificado de su viaje a través del purgatorio y se vuelva así “vidente” de esas leyes que rigen la Creación. Sera capaz de vivir la Belleza, la Bondad y la Sabiduría. El ascenso final hasta la cumbre Celestial, será pues una cuestión de grados de Amor Conciente que pueda realizar el iniciado. Si la mirada es en perspectiva desde la cima. Se verán círculos concéntricos que se referirán a cada “morada”. Aunque personalmente, me parece más correcto hablar de “Proceso Espiralado".
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