El Recuerdo de Sí I
Bueno es referirse a experiencias que podemos tener en la vida de todos los días aunque posean cierto grado de “especiales” ya que pueden llevarnos a estados mentales muy interesantes.
En situaciones de gran alegría, de sereno silencio, de peligro inminente o cualquier otra emoción, pensamiento o sensación nuevos, nos sentimos distintos, más presentes y muy concientes de nosotros mismos y de nuestra situación.
Incluso situaciones extremas como la guerra, provocan en los combatientes un estado de”alerta animal”, ya que distraerse les puede costar la vida.
Esta desgracia que padecemos permanentemente los hombres, no es producto sin embargo de un “alto nivel de conciencia”, sino todo lo contrario. Solo anoto que quien vive dentro de un permanente peligro vital, debe forzosamente desarrollar un estado de alerta mayor que quien está tranquilamente tomando sol en la playa divagando como loco. Pero no pasa de lo instintivo.
La vida en sociedad tiene sus virtudes y valores positivos y debería desembocar en una sociedad de Individuos Solidarios y Concientes.
Pero una cosa es un individuo conciente y otra un ciudadano achanchado y dormido.
La rutina es de por sí, económica, ya que no requiere más esfuerzo que repetir siempre lo mismo. Talvez un poquito aburrido, pero todo sea por no despertar de la ilusión de “seguridad”. Y todos sabemos que energía que no se usa, se degrada.
Esto de estar más concientes de nosotros mismos, es un tema fundamental dentro de las posibilidades del desarrollo de la conciencia.
Estar atento en forma relajada, distensa, no olvidar la posición del propio cuerpo, atender intencionalmente a los objetos exteriores y a los procesos mentales, etc., provoca un estado interesante que detiene el divagar permanente.
A esta singular forma de dividir la atención, podemos llamarla en principio, intentos de Recuerdo de mí mismo.
Es notable que solo dos individuos se encargaran de desarrollar este tema en profundidad: G.I. Gurdjieff, quien lo presenta en sociedad y Mario Rodríguez Cobo (Silo), quien lo desarrolla en profundidad.
Debo aclarar dos cosas:1) no soy seguidor de ninguno de los dos, pero tengo una gran gratitud para con ellos, pues sus trabajos, bien comprendidos, han posibilitado la ruptura de tantos velos que ocultaban una nueva realidad. 2) Muchos otros después se han encargado de hablar del tema. Sobre ellos no emito opinión.
Lo que me llama un poquito la atención es que esto del Recuerdo de Sí no sea muy mencionado por cuanto gurú anda por ahí.
¿Tal vez pueda deberse a que quien se recuerda a sí mismo no puede ser hipnotizado? Y esto no es buen negocio para aquellos que lucran con el lamentable estado de la conciencia humana actual.
Pero cada cual recibirá lo que sembró y no es un tema mío. Allá ellos.
Volvamos al Recuerdo de Sí: no debe ser algo rígido, pues sino, provoca justamente lo contrario, provoca estupor e hipnosis, siendo sin embargo, su mejor antídoto bien practicado.
Se debe comenzar por aprender a atender.
Luego se verán pasos que llevan a vivir más concientes, con menos ensoñaciones, fuera del “túnel del tiempo” de la memoria (pasado) y de la imaginación (futurizaciones).
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