Estos breves textos que tocan algunos tópicos muy actuales, tienen la extraña característica de no ceñirse a las “buenas costumbres” ni a la cuidada forma gramatical de expresar una idea, un sentimiento, una sensación. Es como si el autor hubiese decidido – o fue superado por el asco - romper la forma y caer casi en lo burdo y grosero. En fin, debo confesar sin embargo, que dada la situación general que impera en nuestro mundo actual, la forma quizás sea lo de menos. He aquí pues, este tríptico sin pulir. De cualquier manera, debo decir que estoy de acuerdo con los términos empleados, pues en definitiva, su autor soy yo mismo.
1 – TEMORES
Me pregunto si en este preciso momento, no habrá algunos científicos genetistas y otros (otros locos), construyendo nuevas enfermedades y sus respectivos remedios o vacunas para “hacer buenos negocios” ¡El mercado lo es todo! ¿Qué importan algunas decenas o centenas o más de muertes, si se pueden facturar miles de millones de euros, dólares, pesos? ¿O será que ya lo están haciendo? La consigna seria: “Soy dueño de la enfermedad y de su cura. Compràme. Pero primero, cagate de miedo”
2- SEXO
¡Ah los ratones del sexo!
¡Ah!
Existen pocas salidas de esa locura circular. 1) Renegar del sexo y volverse frígido/a. 2) tener al sexo entre las piernas y no en la cabezota. 3) invertir el signo tradicional de que el sexo es “malo”.
La verdadera salida es vivir el sexo como algo sagrado y único; como algo que produce un chispazo de unidad y de olvido del ego al mismo tiempo. También produce descendencia, pero eso tiene más que ver con la sobrevivencia de la especie y me parece que no es problema.
Los ratones a la ratonera y el sexo en su lugar, no creando fantasías en la azotea...
Basta de boludeces y tanta letra muerta y jodida contra la Vida.
Y los que no quieran hacerlo, bien también. Pero no jodan a los demás, ni se crean con derecho “a bajar línea” por ser tan “impolutos”. No sean ridículos ni soberbios.
No quieren. Ok. Pero no jodan mas, repito. Lo verdaderamente Espiritual no tiene un carajo que ver con la represión sexual, una función tan importante, pura y bella. La locura, si.
3- ¡STOP!
¡Stop!
Eso creo que se puede hacer. Se puede parar la maquina un momento y mirarse vivir. Tal vez preguntarse: ¿Por qué soy tan imbécil? ¿Por qué somos tan imbéciles?
Miles de millones de seres de la misma especie pululando y haciéndoles la vida más difícil a otros. Ya no importa quien crea que tiene razón. La razón real no obliga, no usa, no violenta, no daña para imponerse.
Las pequeñas razones, por ejemplo territoriales, me hacen ver semejanza con animales instintivamente territoriales, luchando por ser “dueños” de algún pedazo de corteza de este mundo, queriendo exterminar, matar a otros que quieren algo similar.
¿Pero realmente no se dan cuenta de lo tarados que son? ¿De lo lejano que están de lo humano que proclaman?
¡¡¡ Déjense de joder!!!
¿Qué carajo se creen que son? Hijos de algún dios o algún demonio de esos inventados en tiempos más arcaicos, más ignorantes. Por favor ¡déjense realmente de joder!
¿Cuáles son las razones reales que esgrimen? Son pocas pero contundentes: dinero, armas y odio. También medios comprados para vender mentiras. Lo verdadero en ellos es lo animal. Lo falso es invocar razones “humanitarias” para justificar matar a otros y apropiarse de recursos que en realidad, pertenecen a la humanidad, en última instancia.
“El planeta de los Simios” existe y es este.
Es que cada día me resulta más difícil justificar la estupidez, la prepotencia, el egoísmo cagòn, la búsqueda estúpida de reconocimiento social con caras de tarados sonrientes.
Perdón por no decir “triunfadores”, “realizados por sí mismos”, “felices”, etc...
¡No les creo ni un poquito! Porque me conozco y los conozco por dentro, no por la fachada de monigotes bien vestidos o en bolas.
¡Stop!
Mírense y caguense de risa de ser “tan serios e importantes”. Tan “imprescindibles” para regir los destinos de otros millones de seres que cotidianamente viven con la cabeza gacha y vacía.
¡Stop!
Realmente, che: ¿no sienten un poquito de vergüenza? Siéntanla. No esperen el día de su muerte para darse cuenta.
Atòn Zervino
RECOMENDACIÓN BENEVOLA
Envíen estos textos a tres personas. (Si quieren), eso les traerá buena suerte. Si no lo hacen, no pasa nada, simplemente no ganan nada. La suerte, según un conocido libro medio ocultista, “es una Ley no conocida por el hombre”, Estos escritos entran dentro de la parte positiva de esa Ley : avivar giles, o dicho de otra manera: Dar sopapos cariñosos en el durmiente rostro del ser humano que existe en potencia dentro de todos nosotros para que abra los ojitos del alma.
domingo, 24 de mayo de 2009
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